Los niños de la esperanza


 

Introducción. Esta historia narra como eje central de una propuesta temática, la vida de Neymar y un grupo de niñas y niños, hijos de guerrilleros, campesinos en su mayoría, que nacieron o tuvieron su primera lucidez justo en momentos en que nuestro país parece ver el advenimiento de nuevos tiempos. Es decir que como hijos de alzados en armas, ellos están llegando al mundo cuando ya la guerra ha terminado, pero sin que la paz no haya llegado aún. Ese limbo, a ojos de este periodista, tiene un nombre: Esperanza. De ahí el título de este reportaje. A petición de las madres utilizamos sus nombres de combatientes. Todas las publicaciones gráficas de los niños se hacen con el consentimiento de su o sus padres. Todas las fuentes autorizaron la publicación de sus informes y puntos de vista.

Por Víctor Chaves R. Director INFORMATIVO WEB del SUR. REPORTERO NÓMADA. Miembro de la Unión de Medios Alternativos del Sur para la Paz, Umaspa.

Fue en Noviembre de 2016 cuando conocí a Neymar. A su madre la había visto antes, en dos o tres oportunidades, en los diferentes campamentos a donde había llegado como comunicador y reportero para hablar con los comandantes Ramiro Cortés y Javier Guzmán, del frente 29 de las Farc sobre los acuerdos de paz que en esos momentos se cocinaban en La Habana y otros asuntos pedagógicos relacionados.

Siempre me llamó la atención la fina figura de Marily, ataviada dentro de su camuflaje y casi oculto su rostro por un sombrero de campaña. Portando su fusil se veía aún mucho más frágil. Estaba totalmente equivocado: su apariencia endeble encierra a una mujer de hierro, que ha soportado sobre sus hombros decenas de vicisitudes propias de pertenecer a un territorio en constante conflicto, de formar parte de una raza históricamente humillada y segregada, de integrar del cada día más grueso núcleo de los compatriotas más pobres y miserables, por supuesto de ser guerrillera y ahora, de ser guerrillera y madre al mismo tiempo.

Como le sucedió a una gran porción de los combatientes más jóvenes, la guerrilla para ella fue finalmente un lugar. Allá fue a parar huyendo de todos sus miedos y temores: violencia intrafamiliar, pobreza extrema y el riesgo permanente por la presencia de grupos armados tratando de imponer su ley en el territorio del Bajo Patía, en el centro occidente del departamento de Nariño, de donde es oriunda. Los lazos familiares ayudaron a que tomara esta decisión, pues varios primos, tíos y sobrinos forman o han formado parte de la organización cuyos integrantes están en proceso de dejación de armas e incorporación a la vida civil y política del país.

Lo cierto es que a sus 26 años de edad, completó ya 12 como integrante de las Farc – ep. Toda una vida que le permitió conocer los lados más odiosos y grises  de una guerra irregular como la que se vive en Colombia desde hace mucho tiempo.

Pese a todo esto, ella es poseedora de una personalidad suave. Tímida, pero cordial la gran mayoría del tiempo, pero también con algo de temperamento fuerte, como me tocó apreciarlo en un par de ocasiones cuando se enfrentó con toda su furia a un par de compañeros que simplemente bromeaban con su hijo.

Su rol de madre – guerrillera lo ha desempeñado después de que comenzaron los diálogos de La Habana, incluyendo  el embarazo, pues ella cuenta que el papá de Neymar, un miliciano de esta organización, es decir que no actuaba como combatiente, sino que hacía presencia física y política en los poblados, se hizo a un lado apenas supo del estado en que se encontraba Marily

Ella tuvo nuevas dificultades luego del nacimiento del bebé y  antes de retornar a las filas de la organización armada. Además de la decisión de ser atendida por una partera, lo cual, según ella, transcurrió en completa normalidad, pronto se dio cuenta de que no tenía capacidad para amamantar a su pequeño, y por ello tuvo que recurrir a una madre sustituta para que asumiera este ro de manera temporal. A los pocos días ya le daba de su leche al recién nacido.

Sola y joven, sin ningún tipo de orientación diferente al de las creencias populares de su entorno, los cuidados post parto prácticamente no existieron. Neymar sobrevivía y ella también. No pasó mucho tiempo para entablar una nueva relación amorosa y por supuesto para volver a quedar en embarazo. Su salud se complicó, lo mismo que la atención al bebé. Sin que ella atine a dar una versión exacta de lo que pasó, terminó por abortar, también de manera abrupta y sin la debida atención: “Tenía un antojo y como nadie me lo atendió, entonces la niña que estaba esperando se me vino solita. Nació muertica”, me comenta con una  mirada triste Marily.

Vida en la ZVTN

La vida de Neymar junto a su madre en la Zona Veredal de Transición y Normalización a donde ella llegó con sus compañeros combatientes para avanzar en la dejación de las armas y la reincorporación a la vida civil, se prolongó durante 6 meses, antes de que ella decidiera finalmente enviarlo a la vereda en una zona agreste del bajo Patía, en donde supuestamente ella va a vivir una vez que todo este proceso concluya. “Ha sido muy duro todo esto para mi. Aunque mis compañeros y sobre todo las compañeras me han ayudado a su cuidado, la verdad es que esto no es para él. No tiene amigos de su edad y solo escucha hablar de paz y de guerra”, me dijo al comentar su decisión.

Está claro que todos estos bebés que nacieron como Neymar en medio del proceso de paz del Gobierno con las Farc – ep, de alguna manera se convirtieron en una sorpresa para todos y por ello no había una estrategia planificada, distinta de las promesas del Gobierno Nacional, de dotar a estas zonas con guardería y atención médica y asistencial y especializada para ellos, lo cual nunca se cumplió.

Como parte del equipo periodístico denominado Unión de Medios Alternativos del Sur para la Paz, Umaspa, que viene cubriendo el desarrollo de todo el proceso de implementación de los Acuerdos de Paz  en la ZVTN en donde está Marily, pude ser testigo de la manera como se atendió en todo este tiempo a la media docena de bebés que llegaron al mundo en medio de los diálogos, y también a otros pequeños que habían nacido un poco antes, por fuera de las zonas de guerra, pero cuyos padres o madres decidieron retornar a las filas de las Farc.

Sus condiciones de vida fueron en todo momento complejas. El Gobierno nunca facilitó que ellos tuvieran una atención digna y lo máximo que se alcanzó en temas de salud, fueron las remisiones al centro de salud de la cabecera municipal, en Policarpa, los pañales y uno que otro complemento alimenticio. Nada más. Su vida transcurrió entre hombres y mujeres adultos, que durante gran parte del tiempo  en la ZVTN siguieron portando sus armas de dotación. Durmiendo en condiciones infrahumanas, en las caletas de sus madres en la mayoría de los casos, soportando situaciones climáticas extremas y corriendo riesgos serios por la presencia de zancudos, culebras, alacranes y otros animales con ponzoña o mordedura letal.

Lo más parecido a alguna diversión sana, son los juegos que solían plantearles algunos de los guerrilleros o guerrilleras. Recuerdo que en alguna oportunidad llegaron algunos juguetes y balones, que les cambiaron un poco su aburrida rutina. Pero eso fue algo momentáneo. Nada más sucedió en este sentido.

La vida Neymar dentro de la ZVTN, como la de los más de 100 bebés que han llegado y siguen llegando bajo estas condiciones, fue siempre irregular, incómoda y arriesgada. Pero el pequeño siempre tuvo una sonrisa para todo el que se le acercaba. Aprendió a balbucear algunas palabras, la mayoría propias del léxico de los guerrilleros, pero todos notaron siempre que él necesitaba y merecía otros espacios y atenciones.

Y aunque  para Neymar, como para su madre, los demás menores de edad, los guerrilleros y por supuesto todo el país, la paz absoluta aún no se vislumbra, permanece la esperanza de que él formara parte de ese pequeño colectivo de pequeños que llegó al mundo cuando sus madres ya no estaban en guerra, que debe ser el que verdaderamente comience a gozar de un país diferente. Con sueños y realidades dignas para las mayorías.

Marily y las expresiones culturales populares sobre el embarazo y el parto
La visión de Marily sobre lo que significó para ella haber quedado embarazada y luego traer a este mundo a Neymar, está soportada en gran parte sobre sus creencias ancestrales y populares. Aunque sus comandantes la conminaron a recibir asistencia médica en la medida de las posibilidades que brindaba la condición de cese bilateral de las hostilidades con las fuerzas del Estado, ella prefirió la medicina popular. Siguió los consejos de las matronas de su comarca y dejó que el parto lo atendiera una de las mujeres de su pueblo, allá en el corazón de la cuenca del bajo Patía, donde  hace falta todo y el Estado nunca ha hecho presencia, ni siquiera a través de una brigada de salud, o algo por el estilo.

Los primeros instantes de Neymar
Neymar aterriza en esta vida justo en el momento en que se dice que la guerra de las Farc contra el Estado colombiano ha terminado, después de más de medio siglo de desangre, que al final solo dejó vencidos, víctimas y perdedores entre el pueblo. Esto es verdad, pero no quiere decir que la paz ya llegó. Este pequeño, junto a unos 140 más que habrán nacido antes de finalizar 2017, forman un contingente de esperanza de que  la paz verdadera si podrá llegar algún día, según lo dijo el mismo Secretariado de esta organización. El solo hecho de estar vivos ya es una señal positiva. Pero tal vez eso sea lo único positivo. Las condiciones de vida para estos pequeños son complejas y peculiares desde el primer instante, como lo narra la propia Marily…

Complicaciones a granel
Por razones que más son el fruto de la especulación que de algún concepto médico o profesional, la mamá de Neymar no pudo darle leche al niño apenas este nació. Después pudo hacerlo pero nuevamente las dificultades propias del ambiente en que se desenvolvía volvieron a aparecer en su vida y en la de su pequeño. Apenas había nacido Neymar y ella volvió a quedar nuevamente en embarazo…

Cultura popular vs. Salud infantil. La Ojeada
Las culturas populares son propias de territorios que de alguna manera han logrado impermeabilizar algunas creencias y mitos del advenimiento de las nuevas tecnologías y propuestas comunicativas. Marily nos da un ejemplo claro que muestra la óptica de su comunidad frente al tema de la salud de los niños.

Infografía: Felipe Chaves
Desde adentro y desde afuera. Miradas al tema de los hijos de guerrilleros
“El tema de los hijos de guerrilleros ha venido evolucionando a la par del desarrollo que ha tenido el proceso de paz de las Farc – ep con el Gobierno Nacional. Es indudable que cuando se introdujeron los asuntos de género a las conversaciones en Cuba, se hizo necesario considerar que las normas que se establecieron en esta materia cuando estábamos en guerra, ya no podían seguir de la misma manera en esta nueva etapa”: Javier Guzmán, miembro de la dirección de comandancia de la ZVTN ubicada en el alto de la Paloma, vereda Betania, municipio de Policarpa, Centro – norte del departamento de Nariño, en el suroccidente colombiano.

Combatiente y madre, con la misma disciplina
“Ser una madre que pudiera darle todo lo que necesitara a su bebé, sin la menor restricción, siempre fue un sueño para mi. Durante muchos años pensé que jamás iba a lograr ese anhelo. Pero las cosas han cambiado, la situación del país es ahora distinta y se espera que siga mejorando. Por eso me decidí a quedar embarazada y en septiembre del año pasado llegó Janer, mi hermoso bebé”: Comandante Sonia, experimentada combatiente que ahora ejerce con la misma disciplina su rol de madre.

.

Males físicos de la combatiente de las Farc en la actualidad
“El 65-70% de las mujeres atendidas tienen trastornos de amenorreas y dismenorreas secundarias, relacionadas con su método de planificación, ya que no ha sido acorde con su edad o condición, además de su inicio a edades precoces”, sostiene el médico Ignacio Cabrera, quien atendió a los guerrilleros de la ZVTN ubicada en zona rural del municipio de Policarpa y también se dio cuenta del estado en que convivían con ellos por lo menos media docena de menores de cinco años.

 

Riesgos para las combatientes embarazadas en zonas apartadas
Las zonas rurales más apartadas y vulnerables al Conflicto Social y Armado de regiones como el occidente y el suroccidente de Colombia, en donde están los departamentos de Chocó, Valle, Cauca y Nariño, registran promedios calculados a ojo de buen cubero por los médicos que atienden en estos territorios, mucho más alto del nacional sobre mortalidad de madres embarazadas.  Se ha llegado inclusive a cuadruplicar estas cifras, según reportes de 2013 del programa de Medicina de la Universidad Nacional.

Combatientes embarazadas y/o madres: verdaderos hechos de paz
“Así sea en este periodo de transición hacia la paz, las guerrilleras que han sido madres han demostrado su voluntad y esperanza de construir, con su propias descendencia inclusive, una Colombia diferente a la que les tocó a ellas, a sus familias y a sus pueblos”: Liliana Córdoba, lideresa popular en el Bajo Patía.

Hijos de guerrilleros gozan de mejor suerte que muchos bebés en el campo
“Finalmente, las condiciones en que los hijos de los guerrilleros han venido al mundo en estos meses, son mejores o superiores que las de muchos bebés de estos territorios que nacieron en medio de la pobreza más extremas, es decir con todas las carencias. Esa es una verdad que no se puede tapar con un dedo”: Pedro Jurado, líder popular en la zona rural del municipio de Policarpa.

 

Álbum

  

Victor Chaves Rodriquez

El director del Informativo Web del Sur, Víctor Chaves R es un Periodista, Comunicador y Docente Escolar y Universitario con más de 35 años de experiencia profesional, que ha construido a lo largo y ancho de Colombia. Es promotor de la Prensa Alternativa y del aprovechamiento de los medios virtuales para una difusión óptima de hechos y acontecimientos.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: