Banda Nueva de San Pablo: Una memorable página de nuestra historia musical

A propósito del Concurso Nacional de Bandas que el reciente fin de semana acaba de tener su cuadragésima cuarta versión en el municipio de Paipa Boyacá, dando como ganadoras a bandas representativas de los departamentos de Huila, Valle, Córdoba, Cundinamarca y Caldas, cabe resaltar que hubo una época en que Nariño y San Pablo tuvieron figuración en el mismo. Y cabe resaltarlo porque fueron los inicios, los primeros pininos para muchos de los integrantes de esta banda que hoy siguen dedicados a la música.

Por: Mauricio Bravo Cerón

Esta es la historia:

Una de las características más visibles de Nariño y sus municipios, a nivel cultural es el gusto por la música, tanto escucharla como interpretarla. San Pablo no es la excepción de esta regla. Una página que habla muy bien de esto, la protagonizó una banda integrada entre gente mayor y gente joven del municipio, amantes todos de la música. Sucedió por allá en el año de 1990.

Para entenderla hay que remontarse unos años atrás, 1987 aproximadamente.

Por aquella época, traído por petición de don Eurípides Pabón y pagado por la alcaldía de entonces, llega a San Pablo desde el municipio de Pupiales el maestro Alfonso Burbano. Acto seguido se hace una amplia convocatoria para interesados en aprender música de su mano, a la cual responden un total de cincuenta personas. Convocatoria que, con el pasar de las clases y los ensayos, se fue reduciendo poco a poco, hasta quedar en 21 personas.

Desde su llegada, el maestro Burbano, quien fuera el maestro de la banda vieja, y los 21 músicos, acordaron ponerle seriedad al asunto y reunirse para repasar con una intensidad de tres días a la semana. Fue gracias a eso, a esa disciplina y empeño que maestro y pupilos le pusieron, que este proceso musical empezó poco a poco, lentamente, a dar sus buenos frutos.

Había por esos años un concurso departamental de bandas cuya sede siempre fue el municipio de Samaniego Nariño. Ahí estuvieron varias veces estos jóvenes con su arte, representando a San Pablo y guiados, como no, por la batuta del maestro Burbano. La primera vez, cuenta el profesor Segundo Pabón, quedaron en los últimos lugares de este concurso musical.

Sin embargo, contrario a lo que pudiera esperarse, esto no los amilanó.

Ahí se comprende que las bandas son la mejor expresión cultural de un pueblo, siempre y cuando cuenten con la ayuda de sus alcaldías y con la integración tanto de jóvenes como de adultos. Entonces los integrantes de esta banda se propusieron prepararse cada vez con una mayor seriedad combinada con la experiencia que se adquiere al observar otras bandas de distintas latitudes de Nariño y poner en práctica lo observado.

Esa dedicación y ganas que ponían en cada nueva oportunidad se fueron viendo recompensadas cuando en la segunda participación, año 1989, quedaron de quintos; y al año siguiente, en agosto de 1990, quedaron de primeros, como banda ganadora del encuentro en Samaniego.

Ese primer lugar los hizo merecedores de ir a representar a Nariño en un concurso nacional de bandas en el municipio de Paipa Boyacá. Y, aunque el Departamento no les colaboró en esa oportunidad, allá llegaron en el mes de septiembre de 1990, gracias a unas actividades que hicieron para recolectar fondos, a una colaboración de la alcaldía y a que el Colegio Nacional Antonio Nariño, les prestó el recordado bus amarillo, conducido por el señor Lorenzo Burbano, para solventar con eso todo lo referente al transporte.

Una vez allá se encontraron con bandas de San Andrés, del Valle del Cauca, de los Santanderes, del Quindío, del Tolima, en fin, de todos los rincones de Colombia ya que se trataba de un concurso de nivel nacional que aún se conserva. Bandas con las cuales les tocó enfrentarse por tres días, con un bambuco impuesto por el jurado y dos más elegidas libremente.

De la emoción de verse terceros en este encuentro nacional y también, cómo no, por el tiempo que ha pasado desde entonces, cuenta el profesor Segundo, ni siquiera recuerda ya quiénes ocuparon el primero y segundo lugar. Pero hay algo que sí tiene bien presente: A una banda del municipio de Pácora Caldas. Una banda que, a pesar de su juventud, “tocaba más sabroso que nosotros”, confiesa con una inevitable sonrisa en los labios.

Es importante en este punto nombrar y reconocer a los integrantes de esta victoriosa banda, ellos son (1): Jorge Bravo, Juan Pablo Muñoz Castillo, Efraín González Bolaños, Fabio González Cerón, Jorge Pabón Muñoz, Jhoni Oviedo Portilla, Aicardo Rodríguez, Segundo Pejendino, Ritha Pabón Muñoz, Salomón Cruz, Eurípides Pabón, Helder Antonio Gallardo, Edgar Guerrero, Álvaro Iván Lasso, Pablo Bolaños, Miguel Ángel Bolaños, Joni Bolaños y Segundo Pabón, acompañados por el maestro Burbano.

Desafortunadamente, cuando parecía que el exitoso proceso se mantendría por años, empezó a acabarse. Primero, porque los músicos de más experiencia quisieron reintegrar la banda vieja; segundo, porque los intereses parecieron cambiar: al maestro Burbano ya no se le pagó, se tuvo que ir y en lugar de banda se conformó una orquesta; y tercero, porque los maestros que trajeron a remplazarlo no tenían su misma calidad.

Hubo dos participaciones más en el municipio de Samaniego Nariño, en los años 1991 y 1992, pero ya no fue lo mismo que en aquella mágica ocasión.

Las condiciones ya no fueron las mismas.

Por fortuna para San Pablo, con la llegada del maestro Emilio Pardo Rico, en 2012, y ahora como parte del Instituto de Fomento a la Cultura el Deporte y el Turismo ICDT, se está retomando esta bonita costumbre de las bandas. Él viene educando a niños y jóvenes en la música. Se les puede ver animando festividades locales a ritmo de instrumentos de viento y percusión. Sus repasos se desarrollan de lunes a viernes entre las 2 y las 10 de la noche.

En la actualidad, cuenta el maestro Pardo Rico, la banda la integran veinte músicos en edades a partir de los diez años con quienes, además de los requerimientos a nivel local, ha asistido a encuentros regionales del Norte de Nariño y Sur del Cauca, en Florencia y corregimientos de Bolívar, en el Cauca; así como en La Unión, La Cruz, San Bernardo, Colón Génova y San José de Albán, en el territorio nariñense.

(.)Mis más sinceras disculpas a las dos personas que por el momento en esta crónica están quedando por fuera de esta lista de 21 músicos. Espero poder llenar ese vacío en una futura publicación.

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